misión de la Organización Mundial de la Salud entrara al país en enero para analizar de cerca la situación del covid-19. China también ocultó información valiosa durante al menos una semana sobre la posibilidad de que los asintomáticos transmiten la enfermedad.

Está por ver que este alud de demandas judiciales presentadas y anunciadas sean admitidas a trámite en los tribunales. Y en caso de que se inicien los juicios habrá que esperar para conocer si los magistrados reconocen a los demandantes a exigir compensaciones a China. Las posibilidades de éxito de las demandas no parecen muy halagüeñas debido a que la ley estadounidense prohíbe acciones judiciales contra gobiernos extranjeros bajo el principio de inmunidad soberana.

De momento, esta semana el senador republicano Josh Hawley, muy cercano a Trump, presentó un proyecto de ley que permitiría a las víctimas de la pandemia demandar directamente al Partido Comunista Chino. La llamada Ley de Justicia para víctimas del Covid-19, plantea quitar al Gobierno chino su inmunidad soberana. Además, se creará un grupo de trabajo del Departamento de Estado para investigar la gestión del brote en Pekín y ayudar a asegurar el dinero del gobierno chino para las víctimas. “El Partido Comunista Chino desató esta pandemia”, aseguró el senador Hawley. “Deben rendir cuentas a sus víctimas”.
Una de las demandas originadas en Estados Unidos fue presentada por el despacho Berman Law Group, en Florida, y sostiene que aunque las naciones tienen inmunidad legal existen excepciones en la ley estadounidense cuando se producen daños personales y a la propiedad derivadas de acciones en el extranjero. Jeremy Alters, jefe de Estrategia de la firma basada en Miami, aseguró que “los líderes chinos deben rendir cuentas por sus acciones”. “Queremos que paguen por lo que han hecho. Han desencadenado una pandemia mundial”, clamó Alters, quien destacó que hace unos años el grupo legal ganó un caso contra China por 1.200 millones de dólares por la fabricación de materiales de construcción defectuosos.

El Daily Mail explica el caso de uno de los demandantes, una administradora de Nueva York de nombre Lorraine Caggiano, quien se contagió de coronavirus junto con otros nueve miembros de su familia durante una boda. Su padre y su tía murieron en marzo a causa de la enfermedad.

Esta guerra de imagen y propaganda que están librando a brazo partido las dos grandes potencias no ha caído en saco roto. En Estados Unidos un sondeo divulgado estos días indica que 66% de los estadounidenses tienen una mala opinión de Pekín. Mientras, en China, los medios del régimen piden una respuesta simétrica a lo que consideran el acoso de Trump con medidas de tipo económico, dejando de enviar material sanitario al gobierno federal y hacerlo solo a los gobernadores.

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